El amor, la pareja y sus principales conflictos

feb
15

El amor, la pareja y sus principales conflictos

Los pilares principales de una relación de pareja son la pasión, la intimidad y el compromiso.
La base sobre la que se forma una relación es el enamoramiento.
Esta emoción tiene un fuerte componente de pasión, deseo, etc, pero es pasajera, ya que con el paso del tiempo se produce el fenómeno que llamamos “habituación” y, si no se ha desarrollado la intimidad, esta pareja estaría abocada al fracaso.
Esta intimidad supone el tener la confianza plena en que nuestra pareja no nos hará daño intencionadamente.
A medida que vamos compartiendo más cosas con el otro se va estableciendo un compromiso de vida en común, un compromiso de querer luchar y mantener esta relación por ambas partes.

Para mantener esta relación de pareja hay varios aspectos fundamentales. Uno de ellos es la toma de decisiones y la resolución de problemas, para lo que es necesario la comunicación y el respeto.

El otro aspecto importante es el apoyo mutuo, tanto en el crecimiento personal y social como ante las dificultades de la vida.

Las principales áreas de conflicto en la pareja suelen ser:

-­ el poder
- ­la intimidad
- ­afecto/pasión/sexualidad
- ­la comunicación

Muchas veces ante los conflictos acabamos desarrollando ciertos patrones de comunicación y ciertas conductas que, en vez de ayudarnos, lo que hacen es agravar el problema.

Para que se pueda dar solución a los conflictos es importante que haya un saludable estilo de comunicación en el que no sólo debemos oír al otro, si no que también hay que escuchar.
También es importante no entrar en un patrón de reciprocidad negativa en el que solo prima el “ojo por ojo” o el “y tú más”.

Otro aspecto fundamental son las atribuciones que hacemos sobre los problemas y expectativas que tenemos sobre lo que debería o no debería ser. A veces son poco realistas o demasiado rígidas.

Relaciones tóxicas

Cuando nos embarcamos en una relación de pareja lo que buscamos es tener una vida mejor a la que tenemos al estar solos, pero a veces ocurre que en la relación una o las dos personas sufren constantemente, es lo que llamamos “relación tóxica”.

Este tipo de relaciones tienen factores comunes como el sufrimiento, la infelicidad y el intento constante de mantener la relación por muy difícil que resulte y por mucha insatisfacción que nos cause.
Esto acaba produciendo un gran desgaste.

Las relaciones saludables son aquellas en las que ambos miembros ganan. En el caso de la relaciones tóxicas siempre hay uno que pierde y, en el peor de los casos, ambos.

Los momentos de bienestar son escasos y efímeros y en muchas ocasiones se pasan por alto muchas cosas que nos hacen daño por no crear más conflicto.

Estas relaciones están regidas por mecanismos como la culpa, la ironía, la burla, la manipulación o el chantaje emocional. La persona se acaba viendo inmersa en una especie de niebla emocional, en una tela de araña de la que le resulta muy complicado salir.

Cualquier persona podemos caer en este tipo de relación en algún momento de nuestra vida en que estemos debilitados y más vulnerables.

Hay varias causas por las que nos podemos ver involucrados en esta relación y que contribuyen a mantenerla: baja autoestima, que aunque al principio no fuera así, la persona acaba tan tocada y herida que acaba normalizando la situación y dudando de absolutamente todo y hasta de sí mismo, creencia de que nuestra pareja va a cambiar, caer en los chantajes, miedo a la soledad o el miedo a las consecuencias de dejar a esa persona, falta de conocimiento o experiencia en lo que significa una relación saludable, ideas irracionales sobre las relaciones de pareja…

El manipulador suele ser una persona con baja autoestima, que busca reafirmarse a través de la otra persona y para conseguir lo que quiere recurre a cualquier mecanismo de los anteriormente citados.

Suelen ser personas inmaduras para las que priman sus necesidades por encima de las del otro y que responsabilizan al otro de su felicidad o infelicidad, lo que acaba siendo una pesada carga.

A veces puede ocurrir también en estas relaciones que, en determinadas ocasiones, los papeles se inviertan. Acaban metidos en una especie de espiral y ambos tienen una fuerte dependencia emocional.

Para salir de una relación tóxica lo primero es tomar conciencia del problema y comprometernos a cambiar las cosas. Hay que dejar el papel que estábamos asumiendo, ya sea el de “víctima” o el de “verdugo” y fomentar una comunicación asertiva y de igual a igual. Debemos tener en cuenta que el amor tiene limites y que el amor y respeto por uno mismo debe estar por encima de todo.

Tampoco debemos olvidar que nadie es de nadie. Tenemos que empezar a centrar todas nuestras energías en nosotros mismos. Después de mucho tiempo en que todos nuestros esfuerzos se estaban dirigiendo hacia otra persona, debemos de empezar a mirar por nosotros, empezar a escucharnos, cuidarnos, mimarnos. Por último, no debemos dejarnos arrastrar por el miedo. Si no nos vemos con fuerzas podemos solicitar ayuda profesional y buscar el apoyo de nuestros seres queridos.

Las relaciones saludables se forman a partir de la libertad de cada una de los miembros que la forman, libertad desde la que ambos eligen estar juntos. En el momento en el que nuestras emociones dependen de la otra persona ya no es libertad, por lo tanto no es amor.

El papel de las redes sociales en las relaciones de pareja.

En los últimos tiempos el auge de las redes sociales ha modificado nuestra manera de relacionarnos. Las prisas, la falta de tiempo o la comodidad han contribuido a que se hayan instaurado con tanto éxito, olvidando a veces lo verdaderamente importante.

Hay que tener en cuenta el aspecto positivo de las redes sociales, que nos permite aumentar y mantener nuestras relaciones sin importar la distancia ni el tiempo, pero por otro lado también pueden afectar de manera muy negativa a las relaciones de pareja.

A veces ante los problemas cotidianos de la relación de pareja, las redes sociales se convierten en una especie de bálsamo donde evadirse y donde se nos recuerda que hay un montón de personas interesantes.

Esto ha hecho que disminuya la tolerancia a los problemas y se puede llegar al punto de que parezca más sencillo cortar y empezar de cero que intentar solucionar los problemas o rencillas que van surgiendo a lo largo de la evolución de la pareja.

Por otra parte, las redes sociales permiten un mayor control sobre nuestra pareja y su manera de relacionarse con los demás, lo cual puede acabar despertando nuestros miedos e inseguridades, ingredientes habituales de muchas de las relaciones actuales, junto con la desconfianza.

Debemos procurar hacer un uso responsable de éstas, aprovechándonos de sus beneficios pero sin olvidarnos que la base de toda relación es el respeto y la comunicación.

Os pongo a continuación un par de artículos del periódico Salamanca24Horasque hacen menciones a este post:

http://www.salamanca24horas.com/local/14-02-2016-san-valentin-causa-frustracion-porque-no-responde-los-ideales
http://www.salamanca24horas.com/local/14-02-2016-los-celos-en-tiempos-de-facebook

Rebeca Vidal,
Psicóloga

 

3 Responses to “El amor, la pareja y sus principales conflictos”

  1. Las redes sociales hacen mucho daño a las relaciones de pareja, sobre todo a las personas dominantes

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